La Troba Kung-Fú: Bio y discografía

Había una vez e incluso dos, un pequeño trovador que vivía en el pueblo del viento saligarda. Cuando era de día y la jornada soleada, el tiempo era agradable, pero al anochecer el saligarda refrescaba el ambiente, era necesario usar capucha, gorra, sombrero, boina o barretina. Tan molesto era que a las doce de la noche no había ninguna taberna abierta.

 El pequeño trovador buscaba y buscaba, y buscando hizo canciones que pregonaban. Más inquieto que quieto no le gustaba permanecer demasiado tiempo en un mismo lugar, el pueblo se le hizo chico, se marchó al aeropuerto de Barcelona y partió hacia Nueva York, Bélgica, México, Reino Unido y otros continentes. Por el camino encontró y conoció a otros viajeros tales como Macho Muchacho que al ser caluroso, siempre viajaba con su guitarra ventilador, al Marqués de Canovelles experto en maquinaria sonora, fútbol y gastronomía; a Marià Roch, hombre sencillo que había superado su adicción al jarabe de palo; a Flor, poseedora del ungüento de serpiente que cura los males musculares; a Pep Terricabras, gran conocedor de ritmos y tambores que era el joven de la expedición, y finalmente a Luis, virtuoso de las seis cuerdas y capaz de bailar moviendo solo una ceja.

 Después de conocer el mundo y pensadas las canciones, era necesario registrarlas. El pequeño trovador se sumergía en metros, sótanos y otros espacios en donde el movimiento y la luz solar no le perturbaran, y escribía sus canciones con un lápiz gastado de punta gruesa en libretas negras pequeñas. Caía la lluvia de la crisis y los trovadores se pusieron a cubierto bajo la gran col Fournier, y la bestia tranquila se los comió. En la "panxa del bou" ni nieva ni llueve, todo es oscuro y todo se mueve; en la barriga del buey el viaje vivido aparece en cinemascope, los olores en cada uno de los rincones, los botones son balcones y las calles de las grandes ciudades se confunden dentro de los imaginados paisajes. No importan las medallas recibidas, solo el goce de la primavera emergida, el orgullo del barrio que nos ha acogido, la certeza de lo absurdo. Cuando florece el jazmín la rumba se hace sinfónica y cuando se huelen las calles de Nueva York en los pasillos del metro empiezan los rascacielos de LEDS de la mesa de sonido.

 Ha habido muchas "panxes de bou" durante el viaje como el "Basement" de Troutman Street en Bushwick, Brooklyn (NYC); las habitaciones de hotel de Tepotzlan, Guanajuato o León (México); MusicLan en Avinyonet de Puigventós, la Casa Fournier de La Garriga; el estudio de César en Poble Nou de Barcelona y el altillo de Calàbria. Ahora el pequeño trovador ha saciado un poco sus ansias viajeras, pero no del todo, ya tiene ansias de mostrar sus canciones buscadas y encontradas por doquier, es por eso que sus amigos Buscador y Enterrador no cesan en cebar a la bestia para que así reviente y poder así tocar conciertos de una vez o incluso dos.

 

DISCOGRAFIA:

Clavell Morenet (2006)

Rumbia at Ernesto´s (Live 2009)

A la Panxa del Bou (2010)